José Miguel Pérez Prudencio “Joselillo”, nació en Madrid el 21 de septiembre de 1982, aunque a muy temprana edad se trasladó a Valladolid ciudad en la que mantiene su residencia. Su padre fue novillero y llegó a debutar con caballos.

Desde muy pronto, Joselillo, tuvo claro que su destino iba a estar vinculado al mundo del toro con apenas 7 años toreó su primera becerra y ya con 11 estoqueó al primer añojo. En la Escuela Taurina del Batán fue alumno de Serranillo y de Martín Bernardo contando con la compañía del maestro Gregorio Sánchez en tentaderos y novilladas, de todos ellos guarda grandes recuerdos.

Joselillo,  debutó con caballos en la plaza de toros de Valladolid el 21 de Mayo del año 2000 completaban la terna los novilleros Roberto Escudero y Leandro Marcos se lidiaban novillos de Río Grande, daba el entonces debutante 2 vueltas al ruedo.

Como novilleros hizo su presentación en Madrid el el 14 de abril de 2002 junto a Juan Alberto y Serafín Marín con reses de José Vázquez  de procedencia “aleas” con una actuación muy firme ante una dura novillada y obteniendo dos fuertes ovaciones.

Tomaba la alternativa en Valladolid  siendo apadrinado por Manolo Sánchez y con David Luguillano  como testigo e una corrida de Atanasio Fernández. Cortaba el vallisoletano dos orejas en el toro de la alternativa y vuelta al ruedo en el segundo de su lote. El 4 de Septiembre de 2006 y Confirmaba  alternativa en Madrid el 11 de mayo de 2008  acartelado con Fernado Robleño y Sergio Aguilar con toros de Dolores Aguirre, ganadería que desde ese momento fue unida a su carrera. Obtenía el diestro una fuerte ovación tras petición de oreja en el primero y una oreja de mucho peso en el segundo de su lote.

Esa soberbia actuación en su confirmación en la plaza de toros de Las Ventas hicieron que que grandes plazas como Zaragoza, Pamplona, León, Sevilla, Bayona entre otras le abrieran sus puertas. Debemos destacar el idilio que la afición de Pamplona mantiene con Joselillo que durante 6 años consecutivos ha actuado en la feria del toro, obteniendo grandes triunfos, saliendo a hombros y ganándose el respeto de toda la afición.